El Gobierno iraní denunció ante la ONU las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, a quien acusa de incitar a la violencia dentro del país persa y de amenazar a sus autoridades con una intervención militar.
En una carta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, y al actual presidente del Consejo de Seguridad del organismo internacional, Abukar Dahir Osman, la misión permanente de Irán ante la ONU se centra en las afirmaciones hechas por Trump este martes, en las que llama a los manifestantes iraníes a seguir protestando, a tomar el control de sus instituciones, y les asegura que "la ayuda está en camino".
"Esta imprudente declaración fomenta explícitamente la desestabilización política, incita e invita a la violencia y amenaza la soberanía, la integridad territorial y la seguridad nacional de la República Islámica de Irán", sostiene el documento.
La califica de "violación flagrante de los principios fundamentales del derecho internacional consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, en particular la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza" y "el principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados".
Irán señala que esa "retórica intervencionista" forma parte de una tendencia continua y creciente, "encaminada a la desestabilización política", por parte del presidente de EE.UU. y registrada durante las últimas semanas.
"Fabricar un pretexto de intervención militar": Teherán acusa a Washington y Tel Aviv
Al mismo tiempo, se enfatiza que las declaraciones de Trump deben considerarse dentro de un contexto más amplio, que incluye las "fracasada guerra de los 12 días" contra Irán, en junio pasado, y como parte integrante de una "política más amplia destinada al cambio de régimen".
Esa política, se precisa, es aplicada mediante la llamada campaña de "máxima presión", la intensificación de sanciones unilaterales, la desestabilización social y económica deliberada, la propagación sistemática de la inseguridad y la incitación a los jóvenes a enfrentarse al Gobierno iraní.
Por lo tanto, Teherán responsabiliza directamente a Washington y al régimen israelí por la pérdida de vidas de civiles inocentes, en particular entre los jóvenes, que se ha producido como consecuencia de esa política.
Dicho esto, Irán llama al secretario general y el Consejo de Seguridad a condenar "de manera inequívoca" la incitación a la violencia, las amenazas de uso de la fuerza y la injerencia en los asuntos internos de Irán por parte de Washington, e instar a EE.UU. e Israel a que "pongan fin de inmediato a las políticas y prácticas desestabilizadoras".
En un comentario sobre esa carta, publicada en X, la misión iraní señala que la política de EE.UU. hacia Irán se basa en el objetivo de derrocar a su Gobierno, con "sanciones, amenazas, disturbios y caos orquestados" como "modus operandi para fabricar un pretexto de intervención militar".
"Este guion ya ha fracasado anteriormente. El pueblo iraní defenderá su país y, sin duda alguna, [esa táctica] volverá a fracasar", aseguró.
- La Administración Trump manifiesta apoyo a las protestas antigubernamentales, que estallaron en Irán a finales de diciembre y rápidamente se volvieron violentas, produciendo víctimas mortales tanto del lado opositor como entre agentes del orden público. El presidente Donald Trump no ha excluido el uso de la fuerza contra Teherán.
- Teherán, por su parte, acusa a EE.UU. e Israel de instrumentalizar las protestas como parte de una "guerra blanda" contra la República Islámica. El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, denunció el pasado domingo que "terroristas" vinculados a potencias extranjeras están matando a personas inocentes, quemando mezquitas y atacando propiedades públicas.



