La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró este martes que su nación "ha transmutado y ha madurado" después de la agresión militar lanzada a principios de enero por EE.UU., que concluyó con el secuestro del mandatario Nicolás Maduro.
"Venezuela ha transmutado y ha madurado lo que ha sido el impacto de una agresión por parte de Estados Unidos. La ha transmutado en tranquilidad, en cuidar hoy más que nunca la paz", afirmó durante un discurso desde el Palacio de Miraflores.
Asimismo, indicó que, pese a que en las horas posteriores al operativo estadounidense grupos extremistas buscaban generar caos y alterar la tranquilidad ciudadana, el pueblo se repuso "con una gran madurez, con una gran conciencia" del ataque y "ha dado pasos importantes en la dirección del encuentro nacional".
"Las divergencias con EE.UU. deben hacerse de manera diplomática"
La mandataria enfatizó que la unidad nacional se ha fortalecido en torno al rechazo de las acciones extranjeras. "Si hay algo que ha unido a los venezolanos es el rechazo a este tipo de agresión. Si hay algo que ha unido a los venezolanos, porque lo sabemos y es lo que ha dicho el pueblo, es que las diferencias, las controversias, las divergencias con el Gobierno de EE.UU. deben hacerse de manera diplomática, por el diálogo político y diplomático bilateral", manifestó.
En ese contexto, recordó que ha mantenido recientemente conversaciones telefónicas con el presidente estadounidense, Donald Trump, y con el secretario de Estado, Marco Rubio, subrayando que "ese debe ser el camino, el respeto, el respeto a la legalidad internacional, el respeto interpersonal, saber que se puede construir una agenda de trabajo" conjunta.
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, EE.UU. lanzó el pasado 3 de enero una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York. Los lugares atacados fueron principalmente de interés militar, aunque también se alcanzaron zonas urbanas y hubo víctimas civiles.
Caracas calificó las acciones de Washington como una "gravísima agresión militar" y advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
Muchos países del mundo, entre ellos Rusia y China, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. La Cancillería rusa dijo que a Venezuela se le debe garantizar el derecho a decidir su destino sin ninguna intervención externa.



