Abdolhamid Hamzehpour, director general de la empresa de agua y saneamiento de Hormozgan, en el sur de Irán, afirmó que el reciente ataque estadounidense tuvo como blanco infraestructura clave para la distribución de agua en la provincia, informó este miércoles la agencia Mehr.
Según Hamzehpour, el bombardeo destruyó por completo un tanque de 500 metros cúbicos y otro de 2.000 metros cúbicos, ambos fundamentales para el suministro de agua potable en los distritos de Bemani y Kuhestak. "Este crimen privó de acceso al agua a más de 20.000 personas oprimidas de esta región, que viven en condiciones climáticas extremas y bajo un calor intenso", agregó.