Dos órdenes ejecutivas firmadas recientemente por el presidente de EE.UU, Donald Trump, traen de regreso su cruzada contra el llamado "turismo de nacimiento", uno de sus objetivos durante su primer mandato (2017–2021). Una medida que salpica a su país vecino, México.
La semana pasada el Departamento de Estado anunció la creación de un grupo de trabajo y aseguró que en el último mes ya revocaron más de 600 visas. "El turismo de nacimiento es una práctica generalizada que involucra a ciudadanos de países de todas las regiones del mundo", añadió.
"El Departamento está tomando medidas para desmantelar estas redes y exigir responsabilidades a todos los participantes", agregó sin hacer especificaciones.
Alusión directa
Este lunes un periodista le preguntó sobre el tema a la mandataria de México, Claudia Sheinbaum, quien minimizó el fenómeno, pero se mostró dispuesta a revisarlo. "No conocemos las estadísticas de ello, pero si llegara a ocurrir serían muy pocos casos, no hay algo masivo que esté ocurriendo en este sentido", dijo.
En su respuesta, Sheinbaum también recordó que la Corta Suprema de EE.UU. ya anuló en junio pasado el primer intento del republicano de terminar con la posibilidad de que hijos de extranjeros nacidos en territorio estadounidense obtengan de inmediato la ciudadanía por derecho de nacimiento.
"Entonces, el presidente de EE.UU. ha buscado otros mecanismos para regular esto (…) no tengo conocimiento de qué tan común es que una persona cruce a EE.UU. para que nazca allá su bebé y sea reconocido como estadounidense y regrese a México", insistió. "Es un orgullo ser mexicano", cerró en su conferencia de prensa matutina.


