El ministro de Relaciones Internacionales y Cooperación de Sudáfrica, Ronald Lamola, ha acusado a Estados Unidos de aplicar un criterio racial en su programa de refugiados, al admitir solo a sudafricanos blancos en su territorio, informan medios locales.
"Esta política basada en la raza refleja lo que puede denominarse como 'Apartheid 2.0'", denunció Lamola este viernes en un panel del Foro de la Diáspora Africana, antes de participar en la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Vigente hasta 1994, el 'apartheid' fue el régimen legal vigente en Sudáfrica que separaba a la población por el color de piel y reservaba más derechos a la minoría blanca.
Según Lamola, Pretoria ha sido objeto de "afirmaciones infundadas de 'genocidio' contra las personas blancas" para justificar un programa de reasentamiento que solo admite a sudafricanos blancos. En este sentido, recalcó que Sudáfrica representa la antítesis de lo que busca la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, en materia de diversidad.
"Estados Unidos se opone al avance de las vidas negras y a los derechos civiles por los que lucharon durante años los movimientos negros", sostuvo. A juicio del ministro, al apuntar contra Sudáfrica se intenta sugerir a los afroestadounidenses que la igualdad no puede funcionar en ningún lugar.
Frente a esta política, Lamola presentó a su país como un ejemplo de democracia constitucional en la que personas de todos los orígenes conviven sin restricciones. "Si la democracia sudafricana demuestra que toda la humanidad puede vivir junta, prueba que la democracia multirracial también puede triunfar en Estados Unidos", concluyó.
Lamola hizo estas declaraciones después de que Trump enviara al presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, cinco exigencias para mejorar las relaciones entre Washington y Pretoria: proteger a los agricultores afrikáneres, condenar el cántico 'Mata al bóer', derogar la expropiación de tierras sin compensación, cambiar las reglas que obligan a inversores estadounidenses a ceder el 30 % a ciudadanos negros y alejarse de adversarios de EE.UU., como Irán.


